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sábado, 4 de julio de 2009

POMALCA, TODAS LAS SANGRES Y MIXTURA DE CULTURAS

POMALCA: TODAS LAS SANGRES Y MIXTURA DE CULTURAS

Pomalca es uno de los distritos lambayecanos con una gran mixtura de tradiciones y costumbres de distintos grupos humanos, regionales y extranjeros que durante más de cuatro siglos de existencia trajeron a esta tierra su propia cultura a entrelazarse con la originaria de descendientes de Ventarrón y Collús que durante nuestro periodo autónomo también recibieron el aporte cultural de cupisniques, chavines, mochicas, waris, lambayeques, chimúes e incas. La ambición trajo a nuestra región a los conquistadores españoles que llegaron a establecerse por los años 1500 y junto a ellos trajeron a la fuerza a esclavos de raza negra llegados del África para la actividad agrícola. Así también, la necesidad de trabajo por los años 1849 motivó que muchos asiáticos, desde la China y el Japón llegaran a cultivar la caña; a este grupo de extranjeros se sumaron diversas etnias de nuestra raza de la serranía de Cajamarca y de Piura, que con los naturales de esta zona pertenecientes en esa época a la comunidad de Chuspo – Callanca crearon una variedad cultural muy particular cuyo resultado somos nosotros.
Durante todo este largo tiempo hemos asimilado lo mejor de cada grupo humano ya sea por la influencia cultural o por el mestizaje en el cruce de razas que mayormente se produjo entre los conquistadores y nuestra raza, así como por la gente de Cajamarca con piuranos, africanos con indígenas, y algunos chinos con naturales de esta zona, a tal punto que las palabras de Ricardo Palma “El que no tiene Inga tiene de Mandinga” podrían quedar cortas aquí en Pomalca ya que muchos tienen hasta de chino, y para ser mas preciso, mejor adoptamos el pensamiento de José María Arguedas “Somos todas las sangres”, mucho de serranos y cholos, así como de europeos, un poco de africanos y algo de chinos, este gran y profundo mestizaje con todos estos grupos humanos que llegaron con su propia cultura, costumbres y tradiciones, es necesario conocerlo por que es parte de nuestra historia y conociendo nuestro pasado, comprenderemos gran parte de nuestra realidad. Diversas fuentes, tales como: los archivos de la nación, trabajos monográficos de quienes han recurrido a archivos regionales, viejos periódicos, revistas, informes de asociaciones culturales extranjeras y el testimonio de muchos trabajadores jubilados de esta empresa nos permiten acercarnos un poco a nuestro pasado para brindarle un momento de historia; agradable o no, pero al fin, nuestra.

EUROPEOS EN POMALCA

Los cronistas nos relatan que por el año 1534 los conquistadores españoles llegan a nuestra región con la intención de posesionarse de estas tierras, pues ya dos años atrás habían asegurado la conquista de nuestro imperio con la captura de Atahualpa, esta gente de distinta raza y cultura a la nuestra fue aventurera y guerrera que llegaron en busca de fortuna, una vez establecida en nuestra tierra nos impusieron su cultura, un nuevo idioma y una nueva religión, produciéndose profundos cambios en la vida de nuestros antepasados, mas aún con el nuevo concepto de propiedad privada, las tierras que antes eran consideradas para el dios sol o su hijo el Inca, ahora serían de una sola persona, de un español y para quien deberían trabajar a cambio de los frutos de la tierra y unas cuantas monedas; todos fueron despojados de sus tierras que por aquella época se consideraban comunales; el lado positivo de esta situación fue la introducción de nuevos recursos naturales, nuevas plantas como: el trigo, la cebada, avena, la caña, el arroz y muchas frutas así como animales como: los caballos, vacas, chivos, ovejas, gallinas, pavos etc.
De esta cultura europea hemos heredado la mayor parte de costumbres, tradiciones y hasta nuestros apellidos, que en su mayoría los hemos adoptado de los españoles en generaciones pasadas, pocos nombres autóctonos se convirtieron en apellidos, motivo que debe enorgullecer a quienes lo tienen pues mantienen su identidad histórica.




AFRICANOS EN POMALCA
Junto a los conquistadores llegan los esclavos africanos, estos hombres y mujeres de piel negra eran traídos de Angola y Guinea desde donde eran secuestrados y tratados como mercancías y los traían en condiciones infrahumanas encadenados con argollas de los cuellos, mal alimentados a tal punto que el 40 % de ellos morían en la travesía y otros en el periodo de aclimatación en los trabajos forzados a los que eran sometidos, se calcula que unos 15 millones de estos personas fueron traídas a América.
Por los siglos XVI y XVII, la mayoría de población obrera de la hacienda Pomalca estaba formada por estos esclavos que eran adquiridos entre 385 a 485 pesos, el número de indígenas se había reducido considerablemente debido a las guerras y enfermedades que los conquistadores habían traído y además los hacendados acostumbrados a la explotación se vieron afectados por las leyes que protegían a los indios, es por ello que empezaron a “adquirir” gran cantidad de esclavos traídos desde el África
Estas personas eran esclavizadas por ser considerados seres sin alma, sus espaldas o frente eran marcados como las bestias con hierro caliente por sus amos, se les cambiaban los nombres cuando eran vendidos, sus mujeres eran tomadas como concubinas; el abuso cometido contra ellos fue sin límites, pero nunca estuvieron sumisos, el espíritu de lucha por su libertad siempre estuvo latente y con esporádicas rebeliones llamaban la atención de los gobernantes por su libertad, también de manera formal hacían sus reclamos por justicia, como es el caso siguiente.

CARTA DE LOS ESCLAVOS DE POMALCA AL PRESIDENTE RAMÓN CASTILLA

“Si su Majestad desoye esta nuestra súplica, lo citamos ante Dios por la falta de Justicia…y ante la vindicta pública por lo que podamos hacer en defensa de los crímenes que el amo comete contra nosotros” Con estas palabras el día 9 de agosto de 1846 los esclavos de la hacienda Pomalca se dirigen al presidente Ramón Castilla denunciando los abusos del hacendado Manuel Pinillos. Además pidieron al presidente no confiar en las autoridades por que estos salían a favor del hacendado y le sugirieron encomendar el caso a una persona honesta y de su confianza para resolver el caso. Esta carta no tuvo el éxito esperado, el presidente no hizo caso a la advertencia, no se le dio el trámite debido por la parcialidad de las autoridades con el hacendado, no hubo respuesta favorable. Sin embargo esta decisión de los esclavos nos muestra su espíritu de lucha y defensa por obtener la preciada libertad que pronto la alcanzarían en el año 1854 con la abolición de la esclavitud en el gobierno de Ramón Castilla que tuvo que pagar la libertad de cada esclavo con 200 pesos a sus amos

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