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lunes, 27 de enero de 2014

¿GEOGLIFOS EN POMALCA?

¿GEOGLIFOS EN CASA DE MADERA?

Colaboración: Segundo González Rumiche
Camino a Sipán, un poco antes del C.P Casa de Madera, hay un pequeño cerro alargado que presenta en su parte media, líneas paralelas que  suben por su ladera. Algunas llegan a la cima, otras se quedan a la mitad y hay unas que suben,  hacen una curva y bajan. Hay líneas rectas, quebradas, onduladas y las hay unidas por segmentos formando escaleras o escalinatas.
Siempre han estado allí a la vista de los viajeros, desde la carretera. Para la mayoría, pasan inadvertidas, viéndolas quizá como pliegues naturales del cerro. Pero mirándolas de cerca no lo son. Las líneas están hechas en alto relieve por acumulación de material superficial del terreno a manera de bordos. Están tan compactados que parecieran haber sido tallados.

 Por sus dimensiones y características singulares queda descartado, por supuesto, que serían huellas de alguna máquina o aradora antigua a vapor de grandes y anchas ruedas metálicas de las que todavía se encuentran adornando algún parque de la  zona. No cabe duda que estas líneas han sido hechas por personas.
Buscando información sobre sus constructores, hemos preguntado a jubilados y ancianos que hubieran trabajado o caminado por la zona. Ellos coinciden que, en la época patronal, funcionó en el extremo Este del cerro una Calera y que una familia vivió allí, de ello aún quedan evidencias pero de las líneas nadie sabe nada. Tal como sucedió con las huacas, en aquellos tiempos éstos vestigios no tuvieron importancia.
Los GEOGLIFOS son figuras construidas en las laderas de los cerros o en planicies, usando diversas técnicas y sólo se aprecian nítidamente desde cierta altura. Se encuentran en varios lugares del mundo y en el Perú, los más famosos son las líneas de Nazca.
Las líneas del cerro de  Casa de Madera son, ¿Acaso, Geoglifos hechos por nuestros antepasados precolombinos?  ¿De qué cultura?,  ¿Qué representan?, ¿Qué antigüedad tienen?
Mirando una foto satelital, del Google Earth, las líneas parecen graficar una escena  confusa, difícil de identificar. Los arbustos de la falda del cerro cubren parte de ellas; algunas  han sido mutiladas por maquinarias pues están usando al cerro como cantera y otras están siendo disturbadas por jóvenes que pasean por la zona en su afán de perennizar sus nombres.
Haciendo comparaciones con otros Geoglifos encontrados en internet, hemos creído ver una pequeña similitud con uno de los Geoglifos  PINTADOS  en PICA (TARAPACA-CHILE) en el detalle de las líneas que semejan escaleras

Sean las líneas, del Cerro de Casa de Madera, precolombinos o contemporáneos; sea que se identifique su diseño o no; Estas líneas que han resistido al tiempo y han sobrevivido hasta nuestros días merecen ser protegidas y conservadas, como se hace en todos los lugares en que se hallan.

jueves, 20 de septiembre de 2012



LA ENIGMÁTICA ROCA PULIDA DE VENTARRON

En la parte sur y a unos 50 metros del Templo de barro más antiguo de América, en lo alto de unas rocas que ligeramente  afloran del suelo en la zona arqueológica, se encuentra una enigmática roca pulida que trabajaron los primitivos pobladores de Ventarrón. Haciendo una comparación con otras antiguas culturas estudiadas, se puede afirmar que este lugar sería posiblemente el primer observatorio astronómico construido por nuestros antepasados. Esta gran roca fue pulida hasta convertirlo  en una superficie totalmente lisa, probablemente con el fin de usarlo como un espejo y reflejar el firmamento en ella. Esta roca se encuentra junto a las Pacchas por lo que se presume halla sido rociado con agua para reflejar el cielo nocturno, y en ella observar el movimiento de los astros. Como sabemos, los primeros hombres dependieron mucho de la observación de la naturaleza y de actuar en estrecha armonía con ella para su supervivencia.


miércoles, 19 de septiembre de 2012



MITO DEL HURÓN QUE ROBó EL FUEGO
La presencia de un alto relieve con la imagen de un hurón junto a una banqueta donde posiblemente se ubicaba el   Señor de Ventarrón, nos motiva a preguntarnos ¿Qué tan importante fue este mamífero marsupial en la vida de estos primeros pobladores?. Al respecto existe el siguiente mito

En Méjico existe el mito de Yéuxu y el robo del fuego, este cuenta que el fuego era desconocido en el mundo celestial hasta que Yéuxu, la zarigüeya (hurón), que tenía una conexión especial con el infierno y los muertos, se arriesgó a entrar a dicha región infernal y se las ingenió para robarle el fuego a su terrible guardián que celosamente cuidaba. Anteriormente el hurón era considerado por sus iguales como de poco valor, despreciada por su fétido olor y su afición por la carroña, el hurón triunfó airosamente en una empresa en la que en cuatro intentos anteriores, otros habían fracasado. Su éxito se debió a que pudo apoderarse de una brasa encendida que cogió del centro infernal con su larga cola prensil para ocultarla en la bolsa de su vientre. A partir de entonces su cola quedó pelada. Antes de que su hazaña se concretara fue descubierta por el dueño del fuego, quien persiguió al hurón y luego de cortarla en pedacitos la colgó en las cuatro direcciones, sobre escaleras de cinco niveles que conducen al mundo superior. Después de un rato el hurón reflexionó sobre su situación y volvió a juntar los pedazos de manera shamánica. Cuando logró juntar todo su cuerpo retornó al mundo de la superficie y entregó el fuego a los Hewis. Este animalito fue el que se apiadó de los hombres, que vivían entre la miseria y el frio, les trajo el fuegoporque lo necesitaban para calentarse, alumbrarse y para cocinar, razón por la cual, actualmente, los huicholes deben honrar al hurón, considerándola un personaje poderoso y sagrado y absteniéndose de comer su carne.
Así se lo han dicho sus mayores, que por más hambre que tengan jamás debe comer carne de hurón y que si alguna vez en su vida lo hace, seguramente su alma será atrapada, luego de la muerte, en una trampa de piedra, que pone en funcionamiento un hurón guardián del infierno y que bloquea el camino de esta vida a una feliz existencia en el más allá, en el rancho de los propios parientes muertos.
Prácticamente en todas las mitologías indígenas mexicanas se le presenta como un gran benefactor para los hombres.
En los textos mayas, como el Popolvuh o el Chilam Balam de Tizimín, aparece el tlacuache( hurón) como señor del crepúsculo matutino o como representación de los dioses que sostienen el cielo. Es un hecho verificable que para el periodo Clásico mesoamericano (600 – 900 d. de N.E.) este animalito había sido divinizado.
En la mitología mesoamericana el hurón se identifica siempre con el dios del alba, heraldo de la luz y se le representa como el modelo civilizado de la cuarta edad de los Mayas.



EL HURÓN DE VENTARRÓN
La obra de arte más antigua del norte de Perú
El hallazgo de un relieve zoomorfo de un hurón o zarigüeya de 29 centímetros de alto por 24 de ancho, ubicado en la pared del fondo, al costado de la banqueta central de forma semicircular de 45 centímetros de altura, que era el trono del primer gobernante de Lambayeque, es considerado el hallazgo más sorprendente en este primigenio Templo, por que nos estaría indicando el mito del origen de la civilización en Ventarrón.
Según el arqueólogo Ignacio Alva Meneses, el relieve sería la obra de arte más antigua del templo y del norte de Perú en su género; representa a un animal de hocico largo y abierto, orejas puntiagudas, cola pronunciada, garra prensil y una incisión sobre el abdomen a manera bolsa.
De acuerdo a la mitología, este marsupial escondía el fuego llevándola en su cola y luego lo entregaba a la humanidad para dar inicio a las civilizaciones. Está asociada al fuego, es una especie de Prometeo, del héroe civilizador que roba el fuego del inframundo y lo entrega al hombre y así se origina la civilización”.
Lo interesante del hallazgo, es que el templo tuvo en su primera época un complejo discurso simbólico, en el cual se articula la idea del origen del fuego, de la civilización con el hurón y del hombre encargado de mantener el fuego y el culto.Además, explicó, "el fuego relacionado al mar donde se incineran las conchas y ascienden al cielo y, de esa manera, se cumple el ciclo de reciprocidad. El hombre cosecha, pesca, hace redes con algodón, incinera las conchas que son los seres primigenios: el origen de la vida, y los devuelve al cielo de donde viene todo”.
En síntesis, "el trono (poder) está ligado al hurón y asociado al fogón (peces)".
El investigador refirió que lo peculiar, y que será materia de un estudio más profundo, es que Ventarrón supera en arte a la ciudad sagrada de Caral, considerada la civilización más antigua de América. En Caral se observa un patrón arquitectónico repetitivo, a diferencia de Ventarrón, donde la iconografía y el arte son novedosos y variados.
"En Ventarrón nuestros antepasados manejaban, a diferencia de Caral, la comunicación con fluidez, por lo que se les considera los primeros comunicadores de elevada calidad en Perú".

lunes, 24 de octubre de 2011

EL CULTO A LA DIOSA LUNA


Como todos sabemos la luna ejerce gran influencia sobre la tierra y sus habitantes. Desde la antigüedad nuestras primeras culturas descubrieron este poder al observar a la luna en su fase  llena y en la nueva su influencia  sobre el mar  produciendo las mareas altas. Así también  descubrieron la coincidencia en la duración  con el ciclo menstrual femenino. A partir de estos descubrimientos nuestros ancestros siempre  tomaron en cuenta a la luna para sus siembras y cosechas y lo convirtieron en uno de sus principales dioses. Tanto los mochicas como los chimúes adoraban a la Luna a la cual llamaron Si (luna en la lengua mochica). En el valle de Moche, los mochicas erigieron dos templos: El más grande e importante dedicado a la Luna y  el más pequeño, en honor al Sol. A diferencia de los Incas, que en primer lugar adoraban al Sol. Muchas culturas antiguas le atribuían al sol el carácter de padre y a la luna el carácter de madre
A pesar de que Aia paec era la deidad principal de los mochicas, el culto a la luna era el más extendido dada la relación de la luna con el mar y las mareas, puesto que los mochicas eran esencialmente pescadores. Ellos consideraban a la luna más poderosa que el sol. Durante los eclipses lunares creían que la luna era atacada y había grandes llantos y cuando el eclipse pasaba hacían una fiesta celebrando el triunfo de la diosa y hasta le ofrecían en sacrificio  a sus propios hijos.
Don Sebastián Imán de Ventarrón nos cuenta que su padre le aconsejaba a él y sus hermanos que “hasta para tener sus hijos había que tener en cuenta a la luna, y esta unión con su pareja debería ser en  luna llena, así como  lo hacían con la siembra y la cosecha, para tener hijos muy sanos y robustos”. Esta es una tradición oral que se remonta desde muchas generaciones  de padres a hijos desde nuestras primeras culturas.
http://es.wikipedia.org/wiki

NUEVOS HALLAZGOS EN VENTARRÓN

“El Extraordinario Muestrario de todo lo que es la Evolución de las Culturas en la Región de Lambayeque y en el norte del Perú”
El nuevo descubrimiento en el Complejo Arqueológico Ventarrón realizado en el mes de agosto del presente año es un "capítulo importante para entender el proceso de evolución de las culturas desde los orígenes, hace 5 000 años hasta la época de los Incas", señaló el arqueólogo Walter Alva, director del museo Tumbas Reales de Sipán.
El  templo encontrado pertenece a la cultura Mochica, es decir, es contemporáneo a los descubrimientos de Sipán.  Walter Alva señala que: “Nos está revelando datos importantes como la presencia de un estilo de cerámica típico de Lambayeque así como puntos de relación con la cultura Mochica del sur."
"A pesar de que los mochicas fueron un solo pueblo, una sola tradición cultural, cada valle tenía su propia organización social y política y sus propios artistas; entonces, en algunos casos hay estilos de cerámica que son propios de Lambayeque dentro de la cultura Mochica y hay también, como hemos encontrado aquí, un caso de la vasija que está copiando el estilo del sur, pero hecho por artistas de la región de Lambayeque”
También nos señala que los individuos hallados en las 14 tumbas son posteriores al Señor de Sipán, pero dentro de la cultura Mochica. 
“No son de alto rango pero uno de ellos es un personaje que cumplió funciones rituales, puede ser un oficiante o un asistente de sacerdote, pues tiene copas, toda la parafernalia ritual que usaban los señores de la época mochica. Es posterior cronológicamente al Señor de Sipán, pero es un aporte significativo para entender cómo va evolucionando la cultura”. 
En la zona del Arenal, es donde fue encontrado este templo de forma cuadrangular con rampas internas y un templete que era para rendir culto al paisaje y de alguna manera contemplar la montaña, es un lugar ceremonial pequeño que, de alguna manera, está ligado al pasado y a la montaña'.
La tumba Nº 11 contiene los restos de dos adultos, uno de los cuales corresponde a un individuo decapitado, está rodeada de cerámicas con imágenes diversas que representan personajes. 
'Hay un ceramio con una escena de venados, felinos, dignatarios y el dios del maíz, entre otros', indicó Alva Meneses al comentar que las ofrendas de cerámica se puede inferir que pertenecen a la época Mochica Tardío, última época de esta cultura norteña.

domingo, 17 de julio de 2011

EL TAMBO INCA




A orillas del río Reque y al sur del cerro Ventarrón en medio de unos cuarteles de caña, se ubica una construcción de grandes paredes hechas de muros de barro superpuestas como si fueran enormes adobes, estas grandes paredes en su base alcanzan un metro de ancho y en su parte superior van disminuyendo hasta dar la forma de un trapecio. Las características de esta edificación nos indican que se trata de un gran Tambo Inca. El cronista Cristóbal de Mena nos relata que estas construcciones estaban destinadas para almacenar grandes cantidades de víveres, así como para dar albergue a los emisarios del Inca que recorrían el Imperio, también nos informa que estos Tambos se ubicaban a una distancia aproximada de unos 20 km. Unos de otros, distancia que equivalía a una jornada de camino diaria a pie.

viernes, 1 de julio de 2011

LA MOMIA DE COLLUD



LA MOMIA DE COLLUD

Año 1969, un extraordinario hallazgo impresiona a Collús y Pomalca así como a todo el país, el sorprendente descubrimiento de una momia en perfecto estado de conservación es realizado por un huaquero. Se trataba de la momia de una mujer encontrada en una gran tumba perteneciente a la cultura Lambayeque correspondiente a los 900 y 1100 años de nuestra era.
Esta extraordinaria momia destaca entre muchas otras halladas en todo el Perú por los tatuajes que presenta en sus brazos, un arte en la piel poco conocida hasta la fecha.
Para entender mejor el interés de nuestras primeras culturas por conservar a sus muertos, hay que comprender su cosmovisión y el respeto que tuvieron por sus antepasados, particularmente por sus restos. La muerte era sencillamente el pasaje de esta vida a la otra. Estas creencias obligaban a mantener en el mejor estado posible a sus muertos y rodearlos de todo lo que pudiera serles útil en su camino al nuevo mundo, donde ingresaban despojados de su vestidura carnal a continuar otra.
Los incas desarrollaron diferentes métodos de "momificación”, pero lo más interesante de esta costumbre era la visita que periódicamente recibían de sus familiares para renovarles sus ofrendas de nuevos alimentos y su bebida de chicha.
Se creía que el orden universal dependía del poder de esas momias; las momias imperiales eran consultadas en momentos específicos, por sacerdotes especialistas en el asunto; por lo que podemos decir que, una vez muerto, el cuerpo del inca se transformaba en un prestigioso oráculo. Además, participaban en las grandes fiestas que se organizaban en la plaza central del Cusco; se las sacaba en procesión por los campos, cuando las sequías amenazaban las cosechas y marchaban al frente de los ejércitos.
Digamos que, estas momias aún tenían “vida social” por que además participaban en reuniones familiares, en las que se juntaban con sus otros antepasados muertos, compartiendo comidas y bebidas, los hacían brindar en unos grandes vasos hechos de oro y de plata y en ellos echaban la chicha con que brindaban a los muertos mostrándosela primero; y solían brindarse unos muertos a otros, y los muertos a los vivos, y al contrario.
El Padre Francisco de Ávila supo sintetizar lo anteriormente dicho cuando señaló: "Para los indios son de mucha veneración los cuerpos de los difuntos progenitores y a éstos adoran como dioses.
Bibliografía Fernando J. Soto Roland

sábado, 4 de julio de 2009

LLAPCHILLULLI, LA TEJEDORA DE COLLUS




Otro sensacional hallazgo realizado en Collúd nos da la satisfacción que Pomalca siga contribuyendo a engrandecer y valorar nuestra gran historia así como también al desarrollo cultural y turístico de nuestra región y el país. El Arqueólogo Samuel Castillo Reyes nos informa del descubrimiento de una gran tejedora lambayecana que podría ser la Llapchillulli de Collús que nos narra la conocida leyenda de Naylamp, este personaje legendario era el que se encargaba de labrar las camisetas y ropa de plumas de este gran jefe que llegó del mar con una gran flota de balsas a la playa de San José a fundar la cultura Lambayeque. Los estudios preliminares de esta tumba señalan que esta mujer sufría de una severa osteoporosis y murió de aproximadamente unos 43 años, fue enterrada como todo una gran personaje, cubierta el rostro con una gran máscara funeraria y en sus manos fueron colocados un vaso y el dios Llampayec tallado en madera; también le fue colocado una peluca postiza y a su alrededor 38 mates conteniendo ovillos de hilo, husos, torteros, agujas, alimentos, tizas hechas posiblemente de conchas marinas empleadas para trazos de diseños en telas, así como también 43 ceramios rey que le fueron ofrendados a esta antigua tejedora de Collús. Otro no menos importante hallazgo se registró en días pasados causando admiración por el número de anillos que llevaba puesto y por lo que fue denominado “El Señor de los Anillos de Collús”.